lunes, 28 de mayo de 2012

Humanismo y Renacimiento: Arte del Humanismo

El arte del humanismo, más conocido como “Renacimiento”, reprodujo estéticamente esta nueva fascinación y estima por del individuo. Las figuras de cuerpo entero expresan un goce sin tapujos ante la forma humana. Ellas reflejan el gran optimismo de aquel tiempo sobre el hombre. Se trata de un arte burgués, humanista y antropocentrista.

De la misma forma que para el intelectual humanista la exaltación de lo bello es inseparable de la exaltación de lo verdadero, para el artista del Renacimiento, el hombre es la medida de todo. Y en este caso es también la Antigüedad clásica la que se rescata como modelo de creación. Había, entonces, que rescatar la belleza y la simetría tan cultivadas por los artistas griegos y romanos. Al momento de levantar un palacio, esculpir una figura o pintar un cuadro, había que respetar los órdenes clásicos y las proporciones del cuerpo humano.

Los artistas del renacimiento dejan de lado al gótico, caracterizado por las ojivas y las torres en forma de aguja, por un estilo inspirado en las construcciones de la Antigüedad. Ahora van a predominar las líneas horizontales, el uso del medio punto, el frontis triangular y las columnas clásicas.

La pintura mural, o los frescos, sigue gozando de gran importancia pues se dirige a las masas y no solamente a unos pocos como la pintura de caballete, el cuadro, que también se extiende. Por su parte, muchos escultores tratan de imitar los modelos clásicos, incluso recreando las figuras de los antiguos dioses paganos o escenas de la mitología griega.

Si bien es cierto la mayor cantidad de obras reflejaron temas religiosos, el renacimiento también dio paso a los temas profanos o mundanos. La representación del paisaje, con el uso debido de la perspectiva, o del retrato, tan deseado por políticos o damas de la aristocracia, van a abundar en la temática renacentista.

El Renacimiento también se caracterizó por el prestigio que adquirió el arte y el artista. Los artistas estaban organizados en gremios de artesanos y gozaron inicialmente de la misma posición social de los comerciantes. Pero al final habrían de alcanzar un honor y un prestigio muchísimo mayor que el de sus predecesores griegos o romanos. Recordemos, por ejemplo, que las 9 musas del mundo clásico omitieron a todas las artes visuales.

Otro ideal de los artistas del Renacimiento fue buscar una síntesis de lo pagano con lo cristiano. En otras palabras: cristianizar la cultura pagana. El ejemplo de “La Piedad” de Miguel Ángel es muy ilustrativo. El estilo es pagano pero el tema es cristiano.

Es conveniente destacar que el Renacimiento produjo tal riqueza artística que superó a la misma Antigüedad, de lo que estaban orgullosamente conscientes sus propios representantes. En contrapartida, las conquistas intelectuales y teóricas del humanismo no produjeron un conjunto de obras comparable al del mundo antiguo. Además, las ideas del humanismo sólo pudieron ser leídas por una élite intelectual muy reducida.

El Renacimiento contó además con otra ventaja: su arte fue adoptado de forma entusiasta por la misma Iglesia. Por ello sabemos que muchos artistas trabajaron no sólo en la remodelación del Vaticano sino en el embellecimiento o construcción de muchas iglesias en Italia y el resto de Europa.

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